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No es deporte para chicas…

Con la llegada del otoño, cuando bajan las temperaturas y empiezan a esperarse las primeras lluvias en breve, la temporada de piragüismo puede darse casi lo que se dice finiquitada. O, al menos, el que se practica en ríos y pantanos, a no ser que sea una forma lúdica de pasear; el marítimo se sigue manteniendo en la parte baja de las rías, y por supuesto en las costas atlánticas y cantábricas, donde las fuertes corrientes otoñales e invernales aseguran experiencias alucinantes metidos en canoa.

Así que ahora es el momento de hacer reflexiones, meditar sobre el funcionamiento que tiene este deporte en nuestra región, y buscar soluciones a los problemas que se nos puedan ocurrir. A mí, principalmente, siempre se me viene la misma idea a la cabeza: ¿por qué el piragüismo parece solamente cosa de hombres? Apenas he conocido a ninguna  mujer que se tome la práctica de este deporte como poco más que pasar el fin de semana con su marido o pareja; y por supuesto, muchas menos que lo hagan de forma profesional. Y la verdad, no consigo imaginar por qué puede suceder algo así.

Sin embargo, cuando lo pienso un poco más detenidamente, recuerdo un reciente artículo en una revista deportiva, donde una luchadora lesbiana declaraba su homosexualidad tras tener una exitosa carrera en el mundo de la lucha libre. Y, sin embargo, ni de lejos la conmoción fue tanta como cuando, por ejemplo, a un futbolista se le ocurre salir del armario; de hecho, el colectivo LGTB se congratuló de su representación en el mundo del deporte. Pienso que al ser un deporte agresivo y casi masculino, la gente casi que parecía tener claro que a esta mujer debía pasarle algo raro para practicarlo, y que ser boyera era la explicación más lógica.

Yo pensaba que ya habíamos pasado a otra fase; que el pensamiento de que una mujer, por el hecho de ser tortillera tuviera que actuar como si tuviera altos niveles de testosterona había quedado muy atrás. Pero ya veo que me equivocaba. Sospecho que eso pasa porque no tiran mucho del porno online, porque ¡madre de dios, menudas hembras que aparecen en los videos de lesbianas xxx, casi dan ganas de clamar al cielo por permitir que esas tias buenas sean homosexuales! Nada en ellas es burdo ni poco femenino, y por mucho que las veamos en pleno cunnilingus, con gusto cualquier varón querría ocupar el lugar de alguna de las dos… o unirse a las dos, no lo neguemos.

Pero no puedo dejar de llegar a la conclusión que quizá el piragüismo no sea considerada una actividad muy femenina, ni en su modalidad profesional, ni tampoco en la lúdica. Cierto que la parte superior del cuerpo llega a pillar un desarrollo muscular que quizá no casaría con una mujer frágil o delgada… pero hay muchos tipos de mujeres, y en cualquier caso no tiene por qué ser una cuestión de volumen. Y de todas formas, sospecho que estas no serían consideraciones femeninas, sino que quizá algún marido o novio bocachanclas dejó caer en algún momento un comentario por el estilo… y ahí se armó el Belén. Aunque tampoco descarto que en realidad hayan sido mujeres las que se hayan echado tierra la una a la otra, dicen que entre ellas no hay enemigas más acérrimas.

En fin, que se puede considerar que un objetivo para la próxima temporada de kayak podría ser el aumentar de alguna forma la participación femenina, estudiar qué incentivos podrían servir a esos objetivos, y sobre todo asegurar lo sexy que se ve una chica metida en una canoa, jeje.

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